Junio 26 - Salmos 71, 72, 73, 74, 75

Salmos 71:1-24 SRV
1  EN ti, oh Jehová, he esperado; No sea yo confuso para siempre.
2  Hazme escapar, y líbrame en tu justicia: Inclina tu oído y sálvame.
3  Séme por peña de estancia, adonde recurra yo continuamente: Mandado has que yo sea salvo; Porque tú eres mi roca, y mi fortaleza.
4  Dios mío, líbrame de la mano del impío, De la mano del perverso y violento.
5  Porque tú, oh Señor Jehová, eres mi esperanza: Seguridad mía desde mi juventud.
6  Por ti he sido sustentado desde el vientre: De las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacaste: De ti será siempre mi alabanza.
7  Como prodigio he sido á muchos; Y tú mi refugio fuerte.
8  Sea llena mi boca de tu alabanza, De tu gloria todo el día.
9  No me deseches en el tiempo de la vejez; Cuando mi fuerza se acabare, no me desampares.
10  Porque mis enemigos han tratado de mí; Y los que acechan mi alma, consultaron juntamente.
11  Diciendo: Dios lo ha dejado: Perseguid y tomadle, porque no hay quien le libre.
12  Oh Dios, no te alejes de mí: Dios mío, acude presto á mi socorro.
13  Sean avergonzados, fallezcan los adversarios de mi alma; Sean cubiertos de vergüenza y de confusión los que mi mal buscan.

14  Mas yo siempre esperaré, Y añadiré sobre toda tu alabanza.
15  Mi boca publicará tu justicia Y tu salud todo el día, Aunque no sé el número de ellas.
16  Vendré á las valentías del Señor Jehová: Haré memoria de sola tu justicia.
17  Oh Dios, enseñásteme desde mi mocedad; Y hasta ahora he manifestado tus maravillas.
18  Y aun hasta la vejez y las canas; oh Dios, no me desampares, Hasta que denuncie tu brazo á la posteridad, Tus valentías á todos los que han de venir.
19  Y tu justicia, oh Dios, hasta lo excelso; Porque has hecho grandes cosas: Oh Dios, ¿quién como tú?
20  Tú, que me has hecho ver muchas angustias y males, Volverás á darme vida, Y de nuevo me levantarás de los abismos de la tierra.
21  Aumentarás mi grandeza, Y volverás á consolarme.
22  Asimismo yo te alabaré con instrumento de salterio, Oh Dios mío: tu verdad cantaré yo á ti en el arpa, Oh Santo de Israel.
23  Mis labios cantarán cuando á ti salmeare, Y mi alma, á la cual redimiste.
24  Mi lengua hablará también de tu justicia todo el día: Por cuanto fueron avergonzados, porque fueron confusos los que mi mal procuraban.

Salmos 72:1-20 SRV
1  Para Salomón. OH Dios, da tus juicios al rey, Y tu justicia al hijo del rey.

2  El juzgará tu pueblo con justicia, Y tus afligidos con juicio.
3  Los montes llevarán paz al pueblo, Y los collados justicia.
4  Juzgará los afligidos del pueblo, Salvará los hijos del menesteroso, Y quebrantará al violento.
5  Temerte han mientras duren el sol Y la luna, por generación de generaciones.
6  Descenderá como la lluvia sobre la hierba cortada; Como el rocío que destila sobre la tierra.
7  Florecerá en sus día justicia, Y muchedumbre de paz, hasta que no haya luna.
8  Y dominará de mar á mar, Y desde el río hasta los cabos de la tierra.
9  Delante de él se postrarán los Etiopes; Y sus enemigos lamerán la tierra.
10  Los reyes de Tharsis y de las islas traerán presentes: Los reyes de Sheba y de Seba ofrecerán dones.
11  Y arrodillarse han á él todos los reyes; Le servirán todas las gentes.
12  Porque él librará al menesteroso que clamare, Y al afligido que no tuviere quien le socorra.
13  Tendrá misericordia del pobre y del menesteroso, Y salvará las almas de los pobres.
14  De engaño y de violencia redimirá sus almas: Y la sangre de ellos será preciosa en sus ojos.
15  Y vivirá, y darásele del oro de Seba; Y oraráse por él continuamente; Todo el día se le bendecirá.
16  Será echado un puño de grano en tierra, en las cumbres de los montes; Su fruto hará ruido como el Líbano, Y los de la ciudad florecerán como la hierba de la tierra.
17  Será su nombre para siempre, Perpetuaráse su nombre mientras el sol dure: Y benditas serán en él todas las gentes: Llamarlo han bienaventurado.

18  Bendito Jehová Dios, el Dios de Israel, Que solo hace maravillas.
19  Y bendito su nombre glorioso para siempre: Y toda la tierra sea llena de su gloria. Amén y Amén.
20  Acábanse las oraciones de David, hijo de Isaí.

Salmos 73:1-28 SRV
1  Salmo de Asaph. CIERTAMENTE bueno es Dios á Israel, A los limpios de corazón.
2  Mas yo, casi se deslizaron mis pies; Por poco resbalaron mis pasos.
3  Porque tuve envidia de los insensatos, Viendo la prosperidad de los impíos.
4  Porque no hay ataduras para su muerte; Antes su fortaleza está entera.
5  No están ellos en el trabajo humano; Ni son azotados con los otros hombres.
6  Por tanto soberbia los corona: Cúbrense de vestido de violencia.
7  Sus ojos están salidos de gruesos: Logran con creces los antojos del corazón.
8  Soltáronse, y hablan con maldad de hacer violencia; Hablan con altanería.
9  Ponen en el cielo su boca, Y su lengua pasea la tierra.
10  Por eso su pueblo vuelve aquí, Y aguas de lleno le son exprimidas.
11  Y dicen: ¿Cómo sabe Dios? ¿Y hay conocimiento en lo alto?
12  He aquí estos impíos, Sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas.
13  Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, Y lavado mis manos en inocencia;
14  Pues he sido azotado todo el día, Y empezaba mi castigo por las mañanas.

15  Si dijera yo, Discurriré de esa suerte; He aquí habría negado la nación de tus hijos:
16  Pensaré pues para saber esto: Es á mis ojos duro trabajo,
17  Hasta que venido al santuario de Dios, Entenderé la postrimería de ellos.
18  Ciertamente los has puesto en deslizaderos; En asolamientos los harás caer.
19  Cómo han sido asolados! ­cuán en un punto! Acabáronse, fenecieron con turbaciones.
20  Como sueño del que despierta, Así, Señor, cuando despertares, menospreciarás sus apariencias.

21  Desazonóse á la verdad mi corazón, Y en mis riñones sentía punzadas.
22  Mas yo era ignorante, y no entendía: Era como una bestia acerca de ti.
23  Con todo, yo siempre estuve contigo: Trabaste de mi mano derecha.
24  Hasme guiado según tu consejo, Y después me recibirás en gloria.
25  ¿A quién tengo yo en los cielos? Y fuera de ti nada deseo en la tierra.
26  Mi carne y mi corazón desfallecen: Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
27  Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán: Tú cortarás á todo aquel que fornicando, de ti se aparta.
28  Y en cuanto á mí, el acercarme á Dios es el bien: He puesto en el Señor Jehová mi esperanza, Para contar todas tus obras.

Salmos 74:1-23 SRV
1  Masquil de Asaph. ¿POR qué, oh Dios, nos has desechado para siempre? ¿Por qué ha humeado tu furor contra las ovejas de tu dehesa?
2  Acuérdate de tu congregación, que adquiriste de antiguo, Cuando redimiste la vara de tu heredad; Este monte de Sión, donde has habitado.
3  Levanta tus pies á los asolamientos eternos: A todo enemigo que ha hecho mal en el santuario.
4  Tus enemigos han bramado en medio de tus sinagogas: Han puesto sus divisas por señas.
5  Cualquiera se hacía famoso según que había levantado El hacha sobre los gruesos maderos.
6  Y ahora con hachas y martillos Han quebrado todas sus entalladuras.
7  Han puesto á fuego tus santuarios, Han profanado el tabernáculo de tu nombre echándolo á tierra.
8  Dijeron en su corazón: Destruyámoslos de una vez; Han quemado todas las sinagogas de Dios en el tierra.
9  No vemos ya nuestras señales: No hay más profeta; Ni con nosotros hay quien sepa hasta cuándo.
10  ¿Hasta cuándo, oh Dios, el angustiador nos afrentará? ¿Ha de blasfemar el enemigo perpetuamente tu nombre?
11  ¿Por qué retraes tu mano, y tu diestra? ¿Por qué la escondes dentro de tu seno?

12  Empero Dios es mi rey ya de antiguo; El que obra saludes en medio de la tierra.
13  Tú hendiste la mar con tu fortaleza: Quebrantaste cabezas de ballenas en las aguas.
14  Tú magullaste las cabezas del leviathán; Dístelo por comida al pueblo de los desiertos.
15  Tú abriste fuente y río; Tú secaste ríos impetuosos.
16  Tuyo es el día, tuya también es la noche: Tú aparejaste la luna y el sol.
17  Tú estableciste todos los términos de la tierra: El verano y el invierno tú los formaste.

18  Acuerdáte de esto: que el enemigo ha dicho afrentas á Jehová, Y que el pueblo insensato ha blasfemado tu nombre.
19  No entregues á las bestias el alma de tu tórtola: Y no olvides para siempre la congregación de tus afligidos.
20  Mira al pacto: Porque las tenebrosidades de la tierra llenas están de habitaciones de violencia.
21  No vuelva avergonzado el abatido: El afligido y el menesteroso alabarán tu nombre.
22  Levántate, oh Dios, aboga tu causa: Acuérdate de cómo el insensato te injuria cada día.
23  No olvides las voces de tus enemigos: El alboroto de los que se levantan contra ti sube continuamente.

Salmos 75:1-10 SRV
1  Al Músico principal: sobre No destruyas: Salmo de Asaph: Cántico. ALABARÉMOSTE, oh Dios, alabaremos; Que cercano está tu nombre: Cuenten tus maravillas.
2  Cuando yo tuviere tiempo, Yo juzgaré rectamente.
3  Arruinábase la tierra y sus moradores: Yo sostengo sus columnas. (Selah.)
4  Dije á los insensatos: No os infatuéis; Y á los impíos: No levantéis el cuerno:
5  No levantéis en alto vuestro cuerno; No habléis con cerviz erguida.

6  Porque ni de oriente, ni de occidente, Ni del desierto viene el ensalzamiento.
7  Mas Dios es el juez: A éste abate, y á aquel ensalza.
8  Porque el cáliz está en la mano de Jehová, y el vino es tinto, Lleno de mistura; y él derrama del mismo: Ciertamente sus heces chuparán y beberán todos los impíos de la tierra.
9  Mas yo anunciaré siempre, Cantaré alabanzas al Dios de Jacob.
10  Y quebraré todos los cuernos de los pecadores: Los cuernos del justo serán ensalzados.